¿Cómo llegar a ser CEO?

A inicios de este año llegó a mis manos un artículo publicado en Harvard Business Review. Trataba sobre como planificar tu carrera y tenía un título sugerente: “¿Cómo hago para llegar a ser CEO”? A leerlo me di cuenta de que muchos profesionales jóvenes tienen hoy las mismas dudas que yo solía tener al inicio de mi carrera: ¿Cuál es el derrotero que debería yo seguir para ser contratado como primer ejecutivo de una compañía?.

La respuesta obviamente, no es sencilla pues cada uno de nosotros tiene su propio perfil y sus características personales y profesionales que nos hacen únicos e irrepetibles. Pero no obstante ello, me pareció interesante utilizar la pauta del artículo en mención para ilustrar aspectos de lo que fue mi propio camino.

La publicación empieza sugiriendo que si estás realmente interesado en llegar a convertirte en un Gerente General o CEO de una corporación importante, te preguntes a tí mismo si estás dispuesto a dedicarle al asunto el enfoque y la inversión de tiempo que ello requiere; y segundo, si estás seguro de tener el potencial para distinguirte de entre tus colegas y ayudarte a llegar a tu meta. Veamos cada uno de estos temas:

Tiempo y Motivación


Normalmente, el camino para llegar a CEO tarda décadas en ser recorrido. Usualmente, vemos que los CEOs de las empresas más importantes alcanzan esa posición en torno a los 50 años de edad, difícilmente antes. Ahora bien, el solo paso del tiempo -obviamente- no es lo más importante para estos fines. Necesitas llenar esos años con experiencia relevante, que te enfrente a desafíos variados y te prepare para enfrentar con solvencia lo inesperado.

En mi caso específico, el tiempo transcurrido entre que me gradué como profesional y el momento en que me hicieron Gerente General por primera vez lo aproveché haciendo cosas diversas: Estudiando negocios, familiarizándome con la cultura de otros países, conociendo varios sectores económicos, aprendiendo el modus operandi de los organismos estatales e involucrándome a fondo con un tipo de negocio en particular a través del desempeño de varias funciones (Comercial, operaciones, calidad, recursos humanos, relaciones institucionales) en una empresa grande del sector.

Todo ello me permitió tener una visión mucho más amplia del funcionamiento de las empresas y a valorar las diversas perspectivas que dentro de un mismo equipo de gestión suelen existir: Una cosa es -por ejemplo- ver el mundo desde los zapatos de la gente de finanzas y otro muy diferente desde el lado de la operación. El haber tenido la oportunidad de ver las cosas de este modo me hizo posible entender la necesidad de alineación de objetivos y de sinergia dentro de una organización y darme cuenta además que en el cargo de CEO, ser capaz de ver el bosque al mismo tiempo que el árbol, es una competencia crucial.

Potencial para distinguirte entre competidores


Al igual que tú, muchos de tus colegas y compañeros de trabajo o estudio tienen el mismo objetivo: Escalar dentro de la organización y ocupar altos cargos de dirección y eventualmente alcanzar una gerencia general. Ello te impone el desafío de distinguirte respecto de ellos, que no es tarea sencilla.

Es importante para estos fines, que luego de un detallado autoanálisis, seas capaz de distinguir en cuál de tres posibles habilidades tienes las mejores y mayores aptitudes y capacidad de desarrollo: 1) El Diseño Organizacional, 2) La Construcción de Relaciones o 3) La Capacidad de Inspirar a otros.

Diseño Organizacional

Los líderes expertos en diseño organizacional tienen las capacidades de entender las necesidades de cada empresa con claridad y de construir a partir de ello, las estructuras, sistemas, procesos y equipos capaces de conseguir excelentes resultados. Esta es una capacidad que va a permitir que la empresa alcance niveles reales de excelencia en los mercados en los que se desenvuelve, sea esto a partir de una suprema capacidad de innovación en productos y servicios o tener la solvencia necesaria para crear relaciones a largo plazo con sus clientes.

Fue gracias a mi largo proceso de aprendizaje que – por ejemplo- pude descubrir que para el negocio en el cual me encontraba, servían poco las estructuras organizacionales tradicionales, en las cuales todas las unidades reportan a la Gerencia General. En organizaciones del sector servicios como aquella en la que estaba, lo importante son los miles de interacciones diarias entre la organización y los clientes finales: Desde esa perspectiva, esta estructura tradicional resulta ineficiente. Lo que quiero decirte con esto es que si tu característica principal es la del diseño organizacional, tienes que ser muy capaz de observar lo que hacen los líderes que destacan en esta habilidad de traducir dichas observaciones en planes concretos de acción.

La Construcción de Relaciones

Los líderes que destacan en la construcción de relaciones tienen ese toque especial que ayuda a las personas de su entorno a crecer y desarrollar. Ello les permite forjar valiosas relaciones con las personas de dentro y fuera de su organización. Son capaces de generar confianza y credibilidad entre quienes les rodean. Demuestran una muy desarrollada capacidad de establecer conversaciones con las personas, en las que no solamente captan la atención de otros, sino que prestan muchísima atención a la manera como otros piensan, sienten, actúan y se expresan.

En una de mis tantos cambios de puesto de trabajo, me encargaron en cierta oportunidad asumir la Dirección de Gestión de Personas. La verdad, que en ese momento, mi conocimiento de las labores relacionadas con ello eran muy pocas, por no decir que ninguna. Por lo tanto, los comienzos allí fueron complicados, pues mi llegada coincidió con un enorme crecimiento de las operaciones que obviamente, hubo que atender incorporando miles de nuevos colaboradores a la compañía.

Como reflejo de defensa, me dediqué a hacer lo que había aprendido antes en otra de mis funciones, la de responsable comercial: Hablar con la gente y tratar de entender sus necesidades a fondo. Me resulto supremamente útil pues en el camino de conocer las necesidades de las personas, pude ganar su confianza y lograr profundizar las relaciones de trabajo, lo que luego permitió potenciar la motivación y el aprovechamiento de las capacidades de todo el equipo.

Si esta es la capacidad en la que sientes que destacas más, probablemente te hayan definido más de una vez como una persona “orientada a la gente”. Si es así, dedica tiempo y atención a enriquecer tu red de contactos. Establece nuevas relaciones, frecuenta situaciones en las que puedas conocer gente de todo ámbito y carácter, cultiva tus relaciones con todos. Esto será para ti de un enorme valor para avanzar hacia tu cometido.

Inspirar a los demás

Los líderes con orientación a Inspirar a los demás son aquellos dotados de un claro sentido de propósito destacan por ponerse como objetivos resolver temas de gran escala que otros no se han planteado siquiera. Eso les permite ser capaces de formular una visión capaz de motivar a otras personas a acompañarlas en su objetivo. Lo que los distingue no es exactamente aquello que les apasiona, sino la energía que parecen irradiar en los actos que desarrollan para hacer realidad dicha visión. Son personas capaces de fungir como abogados de sus causas, de pensar estratégicamente y de asumir riesgos mayores a los que resultarían aceptables a otros.

En algún otro momento de mi carrera, recibí un encargo de lo más extraño: Me iba a dedicar, desde mi posición de gerente de relaciones institucionales, a conseguir que el Estado promulgase una determinada norma promocional de la exportación de servicios. Así como lo oyes. Me dediqué a platicar con colegas sobre el singular encargo, rescaté del baúl de los recuerdos lo que había aprendido en mis años de funcionario público sobre como recorrer los pasillos de los ministerios y entidades oficiales y puse manos a la obra. En ese camino, descubrimos junto a otras empresas del sector, que necesitábamos potenciar la calidad y profesionalidad del sector en el que estábamos, para así hacernos más capaces de exportar nuestros servicios. Ese fue el germen de la creación de una asociación representativa de las empresas del rubro, que ya tiene más de 15 años de existencia y de la cual tuve el gran honor de ser presidente años después.

Si sientes que esta característica es la que mejor te representa, dedícate a identificar líderes de opinión con alto sentido de propósito a tu alrededor. No importa si están en otros campos distintos al tuyo. Síguelos, lee lo que escriben, escucha sus conferencias y aprende del modo como ellos consiguen ser tan inspiradores.

A modo de reflexión final, no importa si es en uno o más de estos tres caminos con los que tú te sientes más identificado. No siempre lograrás destacar en todos ellos. Pero si es crucial que te dediques a conciencia al desarrollo de por lo menos uno de ellos y que te concentres en alcanzar la excelencia en las cosas a las que te dedicas en cada momento de tu vida profesional, sin importar si parecen estar más lejos o más cerca de tu objetivo de llegar a CEO.

Si quieres saber más sobre habilidades que te van a ser muy útiles en tu camino a ser Gerente General, te recomiendo mi curso “Soft Skills para recuperarte: Tus primeros superpoderes” Solo puedes avanzar bien y rápido en tu camino hacia una Gerencia General, si te sabes sobreponer de las adversidades. Te deseo muchos éxitos

Artículos relacionados

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *