¿Cómo cumplir tus metas de año nuevo? Un secreto para no rendirte

¿Alguna vez has entrenado a un perro para que haga cualquier cosa? Me refiero a hacerlo aprender a sentarse, hacer el muertito, o dar la pata.

Si lo has intentado, habrás descubierto que resulta relativamente sencillo, pues es el resultado de lo que el fisiólogo ruso Ivan Pavlov llamó “condicionamiento clásico”: Es decir, aprovechando que el animal responde solamente a estímulos de corto plazo le decimos: “Haces lo que te pido , te doy una galleta”.

Una fórmula infalible.

Con las personas el tema es (¡felizmente!) un poco más complicado. Nuestras motivaciones son mucho menos tangibles y es por ello que hay que aprender a trabajarlas adecuadamente.

Incluso cuando a simple vista no es sencillo determinar cuáles son los elementos que impulsan la automotivación de las personas, ellos actúan con una fuerza impresionante.

Los tiempos actuales nos demandan mucha de esa fuerza, como para que no nos cansemos de seguir insistiendo con nuestras ideas y proyectos, sin importar lo mucho que la crisis nos haya apartado de nuestros propósitos. Es para eso que te pido desarrolles tus capacidades de automotivación.

¿Qué es la automotivación?

Seguramente has escuchado la siguiente historia alguna vez:

“Un peregrino vio a tres hombres que estaban dando picando piedra, al borde de un camino. Acercándose, le preguntó al primero que era lo que estaba haciendo. Este sin levantar la mirada”, le contestó “Estoy picando piedra”. Ante la misma pregunta, el segundo, después de lanzarle una breve mirada, le explicó: “Estoy dando forma a los bloques de piedra de con los que se iba a construir un muro”. Finalmente, se dirigió al tercer hombre, quien, mirándole limpiamente a los ojos, le dijo “Estoy edificando una catedral”.

¿Cuál de los tres crees que está más motivado con el trabajo?. Frente a la misma labor exactamente, algunos tienen mejor capacidad de mantenerse automotivados y eso es una ventaja enorme. La automotivación es la fuerza que nos impulsa a seguir adelante, es nuestro impulso interno para lograr, producir, desarrollar y seguir avanzando. Cuando crees que está listo para dejar algo, o simplemente no sabes cómo empezar, tu automotivación es lo que te empuja a continuar.

Gracias a la automotivación, aprenderás y crecerás, independientemente de la situación específica. Por eso es una herramienta tan fundamental para alcanzar tus metas, lograr tus sueños y triunfar, en este viaje que llamamos vida.

Como toda habilidad o soft skill, es posible aprender a automotivarse y de ello te hablaré de inmediato.

Auto-motivación e inteligencia emocional

El modelo para desarrollar la Inteligencia emocional involucra el manejo de una serie de competencias, algunas de ellas “Intrapersonales” y otras “Interpersonales”. Entre ellas se cuenta: la auto-conciencia, la auto-regulación, la auto-motivación, la empatía y la capacidad de fomentar las relaciones.

Es por ello que la automotivación juega un rol tan importante: Te permite lograr enfocar adecuadamente tus emociones frente a situaciones de adversidad u obstáculos, de modo de hacer que en lugar de abandonar tu empeño, te conduzcan hacia la persistencia, el optimismo y la confianza en que vas a poder conseguir lo que te has propuesto.

Otro elemento crucial para que seas capaz de fortalecer tu capacidad de auto-motivarte, es que seas capaz de encontrar aquello que realmente te motiva a ti. No todas las personas se ven motivadas por los mismos elementos o bien a lo largo de nuestras vidas las necesidades y por lo tanto la motivación varían de forma importante. Por esta razón, resulta crucial que puedas descubrir cuales son verdaderamente aquéllos elementos que en este momento de tu vida, resultan ser lo que más te motivan

Componentes de la Motivación

Se dice que son cuatro los elementos que integran la capacidad de mantenerse motivado: El enfoque personal hacia el logro; el nivel de compromiso; el estar “siempre listos” (como los scouts) a tomar iniciativas de acción; y la capacidad de ver siempre el lado brillante de la vida

Enfoque personal hacia el logro

Hay dos tipos de mentalidad, fija y de crecimiento. Aquellos con una mentalidad fija creen que el talento está arraigado y que no podemos cambiar nuestro nivel de capacidad.

Aquellos con una mentalidad de crecimiento creen que pueden mejorar sus habilidades a través del trabajo duro y el esfuerzo.

Las investigaciones muestran que aquellos que creen que pueden mejorar, es decir, que tienen una mentalidad de crecimiento, tienen muchas más probabilidades de lograrlo en cualquier ámbito que elijan. Por lo tanto, una mentalidad de crecimiento es un elemento importante en el impulso personal hacia el éxito. Tengo un episodio de podcast en el que desarrollo en detalle este interesante tema. Puedes encontrarlo aqui

Compromiso con los objetivos

Si quieres vivir una vida feliz, átala a una meta, no a personas o cosas.Ciertamente tiene sentido que “si no sabes donde vas, cualquier camino te sirve para llegar”, y que la mayoría de nosotros necesitamos algo en nuestra vida hacia lo que apuntar. Tener conciencia de dónde desea estar y comprender cómo planea llegar allí es una parte vital para mantenerse motivado.

Iniciativa

La iniciativa es, efectivamente, la capacidad de aprovechar las oportunidades cuando se presentan.

Es muy fácil dudar, y entonces la oportunidad puede desaparecer. También es importante pensar detenidamente y asegurarse de que estás tomando la decisión correcta para ti. Por tanto, la iniciativa puede considerarse como una combinación de valentía y buena gestión de riesgos.

Optimismo y Resiliencia

El optimismo es la capacidad de mirar el lado positivo o pensar positivamente. La resiliencia es la capacidad de “recuperarse” después de un revés, o mantener una actitud positiva frente a los desafíos. Los dos están estrechamente relacionados, de hecho uno de los pilares sobre los que se sostiene la resiliencia es el optimismo. Las personas resilientes usan su capacidad de pensar como una forma de manejar las respuestas emocionales negativas a los eventos.

En otras palabras, utilizan el pensamiento positivo o racional para examinar y, si es necesario, superar reacciones que entienden que pueden no ser del todo lógicas. También están dispuestos a pedir ayuda si es necesario, así como a ofrecer su propia ayuda generosamente a los necesitados.

Tengo un test que te ayuda a determinar que tanta automotivación tienes y por lo tanto, definir si te hace falta empezar a trabajar un poco más en ella para fortalecerla. ¿Te interesa? Haz clic aquí y pide una cita sin costo conmigo para poder compartírtela.

Escrito por Francisco Grillo Arciniega

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Comentarios

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  1. Hola Francisco, gracias por compartir tus reflexiones.
    Cómo poner en práctica en forma efectiva acciones que nos lleven a ser resilientes? Cada decisión que tomamos implica un riesgo a fracasar… Qué hacer si fracasamos?

    1. Hola Cesar! Gracias por tu comentario y tu consulta. Es muy importante tener en cuenta que cada uno de nosotros es la medida del propio fracaso. Dicho de un modo más claro, solo fracasamos cuando decidimos que es así. Si decidimos mirarlo de otra manera podemos entender el fallo como una oportunidad aprendizaje (de cómo no hacer las cosas, por ejemplo). El proceso de aprendizaje de la resiliencia es un poco más complejo pero perfectamente factible. Se basa en modificar nuestras creencias, el modo cómo respondemos frente a las adversidades y dominar siete otras habilidades que componen la resiliencia. Si quieres conocer más te sugiero darte una vuelta por la sección cursos de esta página y buscar el curso “Soft Skills para recuperarte: Tus primeros superpoderes” que trata precisamente de elo. Muchos éxitos!